Arion Sherwind vive para el fútbol, así que sólo puede acudir a un sitio: el Instituto Raimon, la escuela que formó el Inazuma Japón que hace 10 años ganó el título mundial. El primer día en el Raimon, Arion está tan emocionado que se salta la ceremonia de apertura y va a ver la acción en el campo de fútbol, pero allí encuentra a los jugadores del club por los suelos, derrotados. Un chico misterioso permanece de pie entre ellos diciendo: “he destruido el club de fútbol del Raimon. No necesitamos el fútbol”. Arion se encuentra desafiándole por el futuro del equipo, pero no es rival para la fuerza y técnica del misterioso desconocido.