Empezado el segundo tiempo, Ryoma logra empatar el marcador. Y ahora que el Raimon encuentra su juego, el juego egoísta de Langford Ash amenaza con romper al Kirkwood. Pero ni esto basta para hacer cambiar de idea a Langford, quien cree que solo su talento y su Espíritu Guerrero serán suficientes para superar al Raimon.