Arion abandona sus preocupaciones y reaviva su pasión por el fútbol, entregándose de nuevo en los entrenamientos. Entretanto, Samguk invita a J.P. a practicar en la portería, tras ver su actuación en el campo. Pero J.P. no está convencido de ser digno del puesto, recordando el gran trabajo que Mark Evans, su antiguo entrenador hizo en esa posición.