Victor sorprende a Arion diciéndole que es el único del Raimon que no está jugando en serio, y Arion se pregunta si puede ser por preocupación hacia Sol, cuya enfermedad no le permitiría soportar los rigores del partido. Aún inquieto, Arion comienza un segundo tiempo empatado. Al Raimon le cuesta mantener un ritmo tan vivo, y pronto se encuentra con un gol en contra.