Casi un 50% de las escuelas belgas sufren escasez de profesorado. Los directores de los centros llevan casi 20 años denunciándolo. Pero en los últimos meses, el problema se ha intensificado. Falta de respeto y supervisión y un sistema engorroso: los profesores más experimentados ya no dan abasto y los más jóvenes abandonan. ¿Cuáles son las consecuencias para los alumnos?