Andrew Bishop es un sujeto despreciable que le hace la vida muy desagradable a su anciana tía Claire. Un día, mientras roba una casa, Andrew comete un asesinato por el cual es acusada una mujer inocente. Pero Andrew también roba una aspiradora, la cual, de manera un tanto extraña, se convierte en la principal pista de Jason para hallar al verdadero culpable.