Hatsumi Mioi es una inocente y amable mujer amante de los perros. Debido a comentarios sin pensar y desafortunados accidentes se gana la enemistad de su vecina de a lado Shintani Michiru. Comienza con un tipo de “bromas” anónimas para que el gerente del edificio piense en echar a Hatsumi-san por su perro. Al ver que no surten efecto decide hacerle mal directamente, tirándole basura a su casa, pateándole las paredes, poniendo a las demás vecinas en su contra. Un día le da al perro chihuahua de Hatsumi un tipo de comida que prepara especialmente para intoxicarlo. Hatsumi pide ayuda a Jigoku Shōjo. Shintani recoge un paquete de Hatsumi y la obliga a recogerlo mientras ella le cuenta todo lo que le hizo desde su punto de vista, una parte del paquete cae cerca de la reja de la sotea y Hatsumi cae al tratar de recogerlo, antes de caer jala el hilo. Después de la venganza se ve a Hatsumi en el hospital quejándose de que en el hospital no dejan entrar perros. Una vela con el nombre de Hatsumi Mioi se enciende.