Yuzuki se da cuenta de que nadie en la escuela o en su vecindario sabe quién es ella. Tsugumi ha perdido la esperanza de detener al Jigoku y concluye que Yuzuki ya no es una persona de este mundo. Tsugumi se da cuenta de que todo este tiempo, la vida de Yuzuki fue una ilusión.Cuando Yuzuki regresa a casa, encuentra su apartamento en un estado abandonado y hace un descubrimiento horrible en las ruinas.