Koshiro se sorprende al descubrir que Nanoka ha vaciado el bote de basura en su habitación que contenía los tejidos de su culpa. Él le grita por invadir su privacidad. Esa noche vuelve de beber y deja caer y rompe su cuenco de arroz cuando ella lo sorprende al contemplarlo. Al día siguiente, cuando su padre llama a Koshiro al trabajo y le pide que se encuentre con Nanoka en la estación con un paraguas, descubre que es el cumpleaños de Nanoka.