Tras extraviar su cartera en la comunidad, Antonio Recio solicita la convocatoria de una junta para interrogar a los vecinos sobre el asunto. Javi le indica que no puede desconfiar de los demás propietarios sin pruebas, pero cuando llega a casa descubre que Lola ha encontrado la cartera y ha pagado una compra con la tarjeta del vecino. Para acabar con el problema, Berta sugiere a su marido que dé de baja la tarjeta, pero Antonio, obsesionado con desenmascarar al ladrón, se niega. La situación se complica cuando varios vecinos conocedores del incidente empiezan a hacer uso de la tarjeta de crédito indiscriminadamente.
Con la llegada del calor estival, Araceli decide tomar el sol en su jardín hasta que descubre que Vicente la observa libidinosamente. Agraviada, la mujer comenta el incidente a su marido, quien decide salir a broncearse con a ella. Tras comprobar que el vecino sigue mirando a su esposa, Enrique informa a Javi sobre la actitud de su padre. Negándose a renunciar a sus baños de sol, Araceli continúa saliendo al jardín. Poco después, la propietaria de la peluquería constata la reactivación de su vida sexual con Enrique a raíz del descubrimiento del mirón.
Al ver a su hermano agobiado ante una próxima inspección de Hacienda, Joaquín lleva sus papeles a Amador, asesor fiscal. Cuando descubre que su vecino conoce sus trapos sucios económicos, Sergio decide invitarle junto a su esposa Maite a cenar para evitar así ser chantajeado. A la velada también acuden, Patu y su esposo -amigos de Maite-. En el transcurso de la cena, Sergio seduce a Patu en el baño y ambos acaban siendo descubiertos por Amador.
Convencido de que su relación con Cris es un hecho, Leo se desvive por la joven. Incapaz de disuadir a su vecino sobre su interés romántico en ella, Cris pide ayuda a Javi y a Lola. La pareja le sugiere que haga todo lo que esté en su mano para que sea él quien la acabe dejando. A partir de entonces, Cris comienza a mostrar a L
La magia de la comedia en "Aquí no hay quien viva": ¡No te la pierdas!
Desde su estreno en 2003, Aquí no hay quien viva ha dejado una huella imborrable en el corazón de los televidentes españoles. Esta icónica serie de comedia, creada por Alberto Caballero, Laura Caballero e Iñaki Ariztimuño, nos sumerge en las peripecias diarias de los inquilinos del edificio ubicado en la calle Desengaño, 21. Con un total de cinco temporadas y 91 episodios, cada uno está repleto de situaciones hilarantes que reflejan con agudeza las costumbres y problemas sociales contemporáneos.
La historia comienza con Roberto y Lucía, una joven pareja que se muda al edificio con esperanzas y sueños. Sin embargo, su primer día se convierte rápidamente en un caos épico: desde perderse entre las llaves del portero hasta lidiar con un grifo abierto que causa estragos entre sus vecinos. Este episodio inaugural establece el tono cómico y algo caótico que caracteriza a toda la serie. Pero lo que realmente hace brillar a Aquí no hay quien viva son sus entrañables personajes; como Emilio Delgado Martín, el simpático portero interpretado por Fernando Tejero, cuya filosofía relajada choca divertidamente con las tensiones del resto de los vecinos.