Temiendo perder su empleo como comercial en la constructora, Joaquín acude a un medio de comunicación para denunciar que dos mujeres mayores han invadido su lugar de trabajo impidiéndole desempeñar su cometido profesional. El interés mediático en el caso llega a “Mirador de Montepinar”, donde Mariví y Mari Tere se convierten en un ejemplo a seguir. Furioso ante el cariz que está tomando la “crisis de las okupas”, el máximo responsable de la empresa constructora logra finalmente una orden de desalojo del piso piloto. Sin embargo, la medida no se puede ejecutar debido al gran apoyo social e innumerables muestras de solidaridad que han recibido las dos amigas.
Mientras tanto, los Recio detectan una gotera en el techo de su casa y llaman al fontanero. Éste les asegura que es un problema de la bajante y que la fuga de agua parece haberse producido en el piso de arriba. El matrimonio sube a la vivienda de su vecino, el moroso, llama al timbre en reiteradas ocasiones, pero nadie sale a la puerta. Tras informar a Leo, el vicepresidente se hace cargo de la situación. Amparado por la normativa legal, los vecinos acceden al apartamento del moroso, en el que descubren que el problema de las humedades no es de la bajante sino que su vecino se ha ido de vacaciones y dispone de un potente equipo de aire acondicionado en su hogar. Ante la llegada de los primeros calores estivales, los residentes de la urbanización deciden visitar asiduamente el piso del moroso para disfrutar de su sistema de climatización.
La magia de la comedia en "Aquí no hay quien viva": ¡No te la pierdas!
Desde su estreno en 2003, Aquí no hay quien viva ha dejado una huella imborrable en el corazón de los televidentes españoles. Esta icónica serie de comedia, creada por Alberto Caballero, Laura Caballero e Iñaki Ariztimuño, nos sumerge en las peripecias diarias de los inquilinos del edificio ubicado en la calle Desengaño, 21. Con un total de cinco temporadas y 91 episodios, cada uno está repleto de situaciones hilarantes que reflejan con agudeza las costumbres y problemas sociales contemporáneos.
La historia comienza con Roberto y Lucía, una joven pareja que se muda al edificio con esperanzas y sueños. Sin embargo, su primer día se convierte rápidamente en un caos épico: desde perderse entre las llaves del portero hasta lidiar con un grifo abierto que causa estragos entre sus vecinos. Este episodio inaugural establece el tono cómico y algo caótico que caracteriza a toda la serie. Pero lo que realmente hace brillar a Aquí no hay quien viva son sus entrañables personajes; como Emilio Delgado Martín, el simpático portero interpretado por Fernando Tejero, cuya filosofía relajada choca divertidamente con las tensiones del resto de los vecinos.