Amador, tras descubrir la infidelidad de su mujer, atravesará una crisis sentimental y económica que le hará abandonar el hogar conyugal y trasladarse a casa de Leo. Para poner fin a sus penurias económicas, el presidente de Mirador de Montepinar aceptará una suculenta oferta para instalar una antena de telefonía móvil a cambio de 6.000 euros, una cantidad que se acabará embolsando con la esperanza de que el resto de los vecinos no descubran la estafa.
Sin embargo, la revelación del fraude sembrará la discordia entre los demás residentes y despertará las ansias presidenciales de Enrique, quien iniciará una oposición agresiva contra Amador. Sin embargo, el concejal de Juventud y Tiempo Libre del Ayuntamiento no será el único candidato, ya que cuando Antonio Recio descubra el escándalo de la antena, no dudará en sumarse a la carrera electoral.
La magia de la comedia en "Aquí no hay quien viva": ¡No te la pierdas!
Desde su estreno en 2003, Aquí no hay quien viva ha dejado una huella imborrable en el corazón de los televidentes españoles. Esta icónica serie de comedia, creada por Alberto Caballero, Laura Caballero e Iñaki Ariztimuño, nos sumerge en las peripecias diarias de los inquilinos del edificio ubicado en la calle Desengaño, 21. Con un total de cinco temporadas y 91 episodios, cada uno está repleto de situaciones hilarantes que reflejan con agudeza las costumbres y problemas sociales contemporáneos.
La historia comienza con Roberto y Lucía, una joven pareja que se muda al edificio con esperanzas y sueños. Sin embargo, su primer día se convierte rápidamente en un caos épico: desde perderse entre las llaves del portero hasta lidiar con un grifo abierto que causa estragos entre sus vecinos. Este episodio inaugural establece el tono cómico y algo caótico que caracteriza a toda la serie. Pero lo que realmente hace brillar a Aquí no hay quien viva son sus entrañables personajes; como Emilio Delgado Martín, el simpático portero interpretado por Fernando Tejero, cuya filosofía relajada choca divertidamente con las tensiones del resto de los vecinos.