Los habitantes del Mirador de Montepinar regresan para hacer de las suyas. La convivencia en el edificio se ve amenaza con la llegada de la nueva vecina del 2º C. La nueva inquilina, Doña Fina, es una anciana solitaria, desconfiada y problemática que traerá de cabeza al resto de residentes, sobre todo a Antonio y Berta que al vivir justo debajo de ella, sufrirán en primera persona las trasnochadoras costumbres de la nueva vecina.
Por otro lado, Javi atraviesa una delicada situación económica, a sus dos hipotecas a medio pagar, se le suma el paradero desconocido de su esposa Lola. Durante esta etapa, el jóven cuenta con el apoyo de su suegro, pero es el mismo Fermín el que hundirá aún más su maltrecha economía al poner en peligro la venta del Bajo A.
La magia de la comedia en "Aquí no hay quien viva": ¡No te la pierdas!
Desde su estreno en 2003, Aquí no hay quien viva ha dejado una huella imborrable en el corazón de los televidentes españoles. Esta icónica serie de comedia, creada por Alberto Caballero, Laura Caballero e Iñaki Ariztimuño, nos sumerge en las peripecias diarias de los inquilinos del edificio ubicado en la calle Desengaño, 21. Con un total de cinco temporadas y 91 episodios, cada uno está repleto de situaciones hilarantes que reflejan con agudeza las costumbres y problemas sociales contemporáneos.
La historia comienza con Roberto y Lucía, una joven pareja que se muda al edificio con esperanzas y sueños. Sin embargo, su primer día se convierte rápidamente en un caos épico: desde perderse entre las llaves del portero hasta lidiar con un grifo abierto que causa estragos entre sus vecinos. Este episodio inaugural establece el tono cómico y algo caótico que caracteriza a toda la serie. Pero lo que realmente hace brillar a Aquí no hay quien viva son sus entrañables personajes; como Emilio Delgado Martín, el simpático portero interpretado por Fernando Tejero, cuya filosofía relajada choca divertidamente con las tensiones del resto de los vecinos.