Los problemas económicos de la comunidad llevan a Enrique a plantear un plan de cobro de morosos. Además, la intención de Edurne de vender el piso de su difunta madre activará un plan para intentar cobrar la deuda que acumula con la comunidad.
Por otro lado, Javi le dice a Lola que necesita tiempo para pensar y se muda al Bajo A para estar solo. Este acontecimiento lo aprovecharán los leones que no tardarán en acoplársele para montar un pisito de solteros. Además, Antonio contrata a Maite como dependienta de la pescadería, y a ésta se le ocurre modernizar el negocio haciendo sushi. Por último, Patricia, la trabajadora social, le consigue un trabajo a Amador como monitor de fitness en un gimnasio.
La magia de la comedia en "Aquí no hay quien viva": ¡No te la pierdas!
Desde su estreno en 2003, Aquí no hay quien viva ha dejado una huella imborrable en el corazón de los televidentes españoles. Esta icónica serie de comedia, creada por Alberto Caballero, Laura Caballero e Iñaki Ariztimuño, nos sumerge en las peripecias diarias de los inquilinos del edificio ubicado en la calle Desengaño, 21. Con un total de cinco temporadas y 91 episodios, cada uno está repleto de situaciones hilarantes que reflejan con agudeza las costumbres y problemas sociales contemporáneos.
La historia comienza con Roberto y Lucía, una joven pareja que se muda al edificio con esperanzas y sueños. Sin embargo, su primer día se convierte rápidamente en un caos épico: desde perderse entre las llaves del portero hasta lidiar con un grifo abierto que causa estragos entre sus vecinos. Este episodio inaugural establece el tono cómico y algo caótico que caracteriza a toda la serie. Pero lo que realmente hace brillar a Aquí no hay quien viva son sus entrañables personajes; como Emilio Delgado Martín, el simpático portero interpretado por Fernando Tejero, cuya filosofía relajada choca divertidamente con las tensiones del resto de los vecinos.