Reconocida oficialmente como una Garnier a los ojos de la ley, Clara ahora tiene su opinión en la venta de la finca familiar. Aurore continúa su investigación, y busca saber más sobre la identidad de Ivaldi, el hombre que crió a Clara en Italia como si fuese su propia hija. En los escombros de su casa, Aurore encuentra el ADN de este misterioso hombre, que en realidad resulta ser Yann Guilbert, un soldado desaparecido.