Condenado a 12 años de prisión el detective Charlie Crews abandona la cárcel cuando una prueba de ADN le exonera de un triple asesinato del que fue falsamente acusado. Tras demandar a la ciudad de Los Ángeles y al Departamento de Policía, Crews logra una cuantiosa indemnización, recobra su placa y su pistola y es readmitido en el cuerpo policial, desde donde se dedicará a resolver los casos que se le asignan y donde irá descubriendo la compleja trama que le llevó a prisión. En esta nueva etapa de la vida, el protagonista de la serie aplicará distintos conceptos de la filosofía Zen, el pormenorizado análisis de los detalles y su conocimiento de ambos lados de la ley en el esclarecimiento de los crímenes.
Charlie Crews se enfrenta a la resolución del asesinato de un niño. Asignado al caso junto a la agente Dani Reese, su nueva pareja policial, no tardará en descubrir que la víctima es hijo de un recluso y que podría haber muerto a resultas de un intento de estafa por parte de alguien que le ofreció sacar a su padre de la cárcel. El detective Crews pondrá en marcha sus conocimientos sobre la psicología humana y la filosofía Zen en el transcurso de los interrogatorios, lo cual será visto con extrañeza e impaciencia por parte de Dani y del resto de compañeros, que ven en él a un tipo extraño, lleno de secretos y con un peculiar sentido de la vida.