Con la flota MONJAS aniquilada por sus propias armas, la batalla final en Ragna es ahora sólo entre el caos y los Windermereans. Al ver la carga de asumir la muerte de incontables vidas, Heinz reflexiona sobre la negociación de las conversaciones de paz con las monjas mientras Roid prepara Mikumo en el templo de la estrella.