Este capítulo trascurre en el Imperio Kou, en este se decidiría quien gobernara el Imperio, ya que Koutoku Ren había fallecido. Todos los residentes creían que Kouen sería el nuevo emperador, sin embargo, en el momento de la lectura del testamento, el cargo de emperatriz es dado a Gyokuen, generando una discusión y división entre la familia imperial, y más aún cuando Hakuryuu le pide a Gyokuen que acepte el cargo.