Alanis ruega a Zagato por otra oportunidad, para matar a las Guerreras Mágicas, después de decir que tiene un plan (esta vez). Las chicas llegan a un lago, pensando que es Eterna. Un monstruo los ataca y Marina lo destruye con su Dragón de agua. El monstruo llueve sobre ellas, haciéndolos brillar, y lo cepillan, después se secan. Se dirigen a Eterna, mientras Alanis mira desde lejos, riéndose para sí misma.