Higgins envía a Magnum a recoger un valioso plato de porcelana Kenzan, recién comprado por Robin Masters, en el aeropuerto, pero el artefacto, que fue confiado al cuidado de un guerrero samurái mientras se transportaba desde Japón, ha sido robado. Al principio, Thomas piensa que todo es una broma, especialmente cuando el samurái, Tozan, afirma que un ninja robó el plato, pero la situación es real y la pareja se une para tratar de encontrar el artefacto robado. Pero deben trabajar rápido, ya que la cultura centenaria de Tozan dicta que debe cometer sepuku, lo que significa quitarse la vida, si no se recupera el precioso plato...