Thomas, que aún se está recuperando de su experiencia cercana a la muerte y sigue viendo el fantasma de Mac, se sorprende cuando Higgins le cede las responsabilidades de la finca para poder tomarse un tiempo libre; en un giro insólito, Higgins empieza a llevar una vida desenfrenada, se pone llamativas camisas hawaianas y se vuelve irresponsable, mientras que Thomas adopta la personalidad y los modales estirados de Higgins, llegando incluso a ponerse un traje; intrigado por el repentino cambio de personalidad de Higgins, Thomas investiga y descubre que Higgins está saliendo a escondidas con una mujer, y le preocupa que ella se esté aprovechando de él.