Tras detener el dispositivo de control remoto en el fuerte de Kiva, Yuki se dirige al Octógono y se topa con un ataque total del ejército de Galan. En ese momento, Kaido y sus aliados atacaban el Castillo de Galan con gran ventaja. Sabiendo que no se puede esperar el rescate de Kaiser en la batalla de Shiryokaku, Yuki toma una decisión crucial. Por otro lado, la batalla por los caminos marítimos del Castillo de Galan se convierte en una batalla de robots contra Galan. Sin embargo, Mazinkaiser corre peligro de caer en la desesperación cuando realiza una maniobra y entra en un frenesí misterioso durante la batalla.