A los 50 años, Merlí Bergeron (Francesc Orella), profesor de filosofía, es trasladado al instituto Ángel Guimerá. Aunque su llegada dista mucho de ser unánime, rápidamente consigue ganarse la simpatía de sus alumnos, gracias a su enfoque muy accesible de la materia que imparte. En cuanto a los profesores, sólo aprecian moderadamente sus métodos de trabajo.
En casa, Merlí intenta recuperar su relación con Bruno (David Solans), su hijo adolescente.