Naoto y Naoya, que han caído en una situación difícil, son teletransportados a la costa rusa donde Shoko fue descubierta una vez por el poder de Masayuki. Allí, los viejos amigos de Mikuriya, Roshkov y Volk, los ayudan, se enteran de que Mikuriya está en sus instalaciones y solicitan una reunión. Sin embargo, lo que estaba esperando allí era Mikuriya, quien ya había dado su último aliento.