Finalmente, tal como había predicho Okuhara, el mundo comenzó a desaparecer. Honda, el capitán de seguridad, intenta eliminar a los hermanos Kirihara y Kuroki para proteger el mundo actual. Sin embargo, la fuerza de Honda no puede detener el flujo. Resuelto, Okuhara confía su futuro a dos grupos de hermanos. A Naoto y Naoya, Takuya y Yuya se les confía todo...