Ryan se pone al frente de la División con Nikita a su lado. Su primera misión bajo el nuevo régimen consiste en capturar a «Los Treinta Sucios», los agentes renegados que no respondieron a la orden de retirada de la División tras la muerte de Percy. Por desgracia, su primera misión no sale según lo previsto y Michael es detenido, lo que obliga a Nikita a cambiar de estrategia y urdir un plan de fuga para él. Alex retoma su alter ego, la mimada princesa rusa Alexandra Udinov, de una forma muy peculiar como parte del plan para liberar a Michael. Mientras tanto, Birkhoff se esfuerza por mantener una relación profesional con Sonya, a pesar de la creciente atracción que siente por ella.