La primera parada que el grupo hace es en París, la ciudad de la luz. Mientras el grupo admira las maravillas de la ciudad y compra perfumes, vestidos y recuerdos, el señor Miquel, de escondidas de su mujer, intenta ponerse en contacto con Madeleine, una amante que tuvo cuando estaba exiliado en esta ciudad, hace casi cincuenta años. Pero encontrala no va a ser fácil.