Everest, Jake y Rubble se divierten haciendo snowboard. Por casualidad se encuentran con François, que busca a los tímidos pingüinos de cresta dorada. Pronto ha descubierto una familia de pingüinos. Está decidido a fotografiarlos, pero los animales huyen. Francois encuentra rápidamente una solución. Se pone un disfraz de pingüino y se rocía con algo que huele a pingüino. Y he aquí que tiene suerte. Los animales se acurrucan con él. Pero como François tiene muchas cosquillas, pierde el equilibrio y la desgracia sigue su curso...