Después de un encuentro con Hikari Sanehara, Kazuya le pregunta si ella puede tomar fotos de ella, lo que ella acepta. Durante la sesión, Hikari menciona a Kazuya que ella no le gusta sonreír o tener su foto. Durante el examen de sus estilos de fotografía, Hikari afirma que sonreír a la gente por instinto cuando ven una cámara, y que no se puede saber si esa sonrisa es verdadera o falsa.