Tras la muerte de Barislav, lo más inquietante es la ausencia de huellas y de rastro genético, al igual que sucedió con Marta. Héctor cree que el asesino podría vestir algún tipo de traje, igual que utilizan los de la científica, que anularía todo tipo de huellas. La primera medida es realizar un registro en casa de Barislav. Allí, un encapuchado les ataca llevando a Lola hasta las azoteas del edificio. En casa de Barislav, encuentran una nueva prueba: una libreta donde aparece escrito el nombre de Lolo y una cantidad de dinero: 30.000 euros.