Héctor estudia las palabras de los anónimos que recibe Fernando en prisión y descubre que existe un pequeño error en la tipografía de la letra M; además de que todas las cartas coinciden en la impresión de la tinta y el gramaje de papel. Parece que todas las palabras han salido de la misma fuente: del mismo libro. El objetivo ahora es encontrar la imprenta de ese ejemplar.