Tras la captura de Vlad, los periodistas se hacen eco de la noticia: ha sido detenido el presunto asesino del martillo. Sin embargo, Héctor recuerda a los policías que la muerte de Marta sigue sin encajar… Además, con todas las sospechas puestas sobre él, Vlad informa a los investigadores de que en su casa escondía una cámara oculta que podría probar que él no está tras las misteriosas muertes.