Esta es la historia de una relación padre-hijo ligeramente inusual que involucra a un Pokémon y un humano. En lo más profundo de una jungla en medio de la nada, encontramos el Bosque Okoya, un paraíso Pokémon que funciona con estrictas leyes. El terco y obstinado Zarude vivía allí con sus parientes, pero un día descubrió a un bebé humano a la orilla del río.