Dot logra convencer a los binomios de uno de los sectores de Megabyte para que le confíen sus PID, para que pueda registrarlos en la Oficina Principal. Pero primero tiene que llevarlos de manera segura a Mainframe, lo que resulta más difícil de lo previsto cuando los virales atacan el lugar de reunión. Y si eso no fuera suficiente, sigue recibiendo destellos misteriosos de una realidad en la que Megabyte ha tomado el control del sistema.