PARIS 1792
El descubrimiento de un manuscrito que perteneció a Luis XVII lleva a Sydney a involucrarse en una misión intercontinental para recuperar la corona de joyas de Francia.
Un mensaje escrito a mano conduce a Sydney y a Nigel al castillo de Halezan, construido por Jerome Halezan, considerado el amante de María Antonieta. Se cree que Halezan escondió las joyas de la reina en una botella de vino. La búsqueda del tesoro escondido les lleva a un mercado negro parisino y a enfrentarse a peligrosos criminales