ESTA DE LOS URALES, RUSSIA 339 AC
Sydney y Nigel son víctimas de una emboscada de las fuerzas rebeldes cuando buscaban la antigua espada de Ateas, desaparecida hace 2000 años en las estepas rusas.
Durante el ataque, Sydney pierde el conocimiento y cuando lo recobra, se encuentra retenida contra su voluntad en un pequeño refugio de caza en medio de una zona boscosa. Para asombro de la aventurera, su captor no se dedica a la caza animal, sino que se trata de un perturbado que acecha a los humanos.