CAMBOYA 1952
Sydney y Nigel son retenidos por Fabrice De Viega, un experto en demoliciones que quiere que le ayuden a recuperar una urna, que contiene las cenizas de Confucio, enterrada en un campo de minas. Para asegurar su cooperación, Fabrice secuestra a Karen. Tras sortear las minas y llegar a los túneles, Sydney y Nigel rescatan la urna. Poco después Sydney aprovecha un error de De Viega para exigirle la liberación de su secretaria a cambio de ayudarle a escapar del campo minado.