En una conocida taberna de Heurigen, el propietario Hans Felsner muere aparentemente de un fallo cardíaco. Sin embargo, como descubre Moser junto con el Dr. Graf, se trata de un asesinato especialmente sofisticado que sólo fue descubierto por casualidad. Las sospechas recaen inicialmente en Helga, la esposa del propietario, y en su cuñada Gerda, con la que el muerto tuvo una aventura. Pero entonces se produce un segundo asesinato, hábilmente disfrazado de suicidio...