El asesinato de Adele afectó profundamente a Rocco. En efecto, para el Vicecuestor es la ocasión de revivir la experiencia devastadora del asesinato de su esposa Marina, ocurrido años antes. Cuestionado por sus jefes, deprimido y trastornado, Rocco se retira a una residencia, incapaz de volver a su trabajo cotidiano.