Ryo y otro Samurai son atacados por primera vez por Merlor, el demonio de la ilusión. Este nuevo adversario parece formidable. Adornados con su armadura, sin embargo, logran frustrar su ofensiva con bastante facilidad. No entienden la aparente facilidad de su victoria, pero el demonio de la ilusión está lejos de haber dicho su última palabra.