Kanaria toma la determinación de luchar, para permanecer con vida y hacer feliz a su médium, Micchan. Sin embargo, los conflictos se resuelven y Kanaria cumple el deseo de Micchan de una manera diferente. Mientras tanto, Souseiseki comienza a profundizar en el juego de Alice y comienza a creer que ella y sus hermanas deberían luchar.