Después del flashback: el horrorizado Goku llama a Sanzo, y el ikkou (aparentemente haciendo caer al suelo con facilidad) carga hacia su líder caído; pero Hazel ordena "detente ahí, demonios", y pone una bala en el hombro de Sanzo. El trío patina hasta detenerse y Hazel, esos bonitos ojos azules que ahora se cortan en el Ártico, dice: "Gato". El grandullón, ya desconcertado por la apropiación de su arma por parte de Hazel, duda. Los ojos de Hazel se vuelven aún más aterradores: ¡Gato! sisea, y Gat dispara sobre el ikkou.