Sancar dice "La sociedad continúa, la amistad se acabó", pero el destino se ríe de esta decisión de separación. Si miramos el destino, los dos amigos pasarán años uno al lado del otro en la misma celda de la prisión. Debido al juego del Embajador, los dos mejores amigos no pudieron separarse, pero hay una última cosa en la que deben asociarse antes de ir a la cárcel y es encontrar a los que atacaron a Nare. Hasta que no encuentran a los responsables ni siquiera piensan en la familia ni en los años que pasarán en prisión. Cuando se confiscan todos los bienes de Sancar y Gediz, la familia Efeoglu pierde su mansión. Halise, quien como sirvienta siempre caminaba en la mansión con la cabeza inclinada, sale de la mansión con la cabeza inclinada una vez más. Además, tiene que vivir bajo el mismo techo que Nare y mirar su rostro herido. Nare lucha con el trauma del ataque que vivió, y se dedica a ayudar con todo en ausencia de los dos socios, porque cree de todo corazón en su inocencia.