A pesar del dolor de su herida, Sancar persigue a Nare. Nare, por otro lado, rezó para que Sancar no muriera en la cabina donde fue encarcelada por Akin. Debido a un juego organizado por Kahraman, Gediz cree que Sancar y Nare pasaron un día solos y él está muy aburrido. Sin embargo, Elvan se da cuenta de que algo le ha pasado a Nare, gracias a su atención. Cuando Gediz se entera de esto, va a buscar a Nare, pero hay un sospechoso sorpresa: Yahya. Mientras Gediz intenta que Yahya hable, Sancar logra llegar a Nare y entrar en el bote donde se encuentran Akin y muchos guardaespaldas armados. Pero mientras intentaban escapar del bote, Nare saltó frente a la bala que apuntaba a Sancar y Akin le disparó. Ahora, dos amantes, ambos heridos, deben abrazarse y regresar a su tierra natal. En el campo, en cambio, les espera un Gediz, que ahora ha quemado los barcos.