Con la partida de Nare, Sancar y Melek intentan mantenerse vivos jugando un juego de felicidad. Pero este abandono es una pesada carga para ambos. Aunque Gediz es uno de los que se quedan atrás, no puede encontrar otro apoyo que Müge. Aunque ha hecho todo por Sancar, ser declarado chivo expiatorio profundiza su tristeza. Güven hace todo lo posible para confundir a Gediz, que está tratando de sacar la idea de Nare de su mente. Al salir de la mansión, Yahya se siente sacrificado por su familia y, con la sorpresa de Dudu, entra en preguntas completamente distintas. Elvan intenta armarse de valor para caminar a su manera. Sancar se verá sacudido una vez más por la noticia de Gediz y tendrá que pasar otra gran prueba. Sin embargo, la vida tiene planes completamente diferentes para Sancar, quien intenta reemplazar incluso la choza que quemó para Melek. Una mujer misteriosa que se cruza en un momento inesperado y en un lugar inesperado cambiará la vida de Sancar para siempre.