Día tras día, la gran migración continúa en el Serengueti con su invasión atravesando el río con la misión de encontrar pastos frescos. Tishala y su cría han sobrevivido a un arduo viaje para llegar tan lejos pero aún les espera lo peor. Llegar a esas ricas praderas implica sobrevivir a los peligros del río donde se congregan más cocodrilos y a Tishala le cuesta más tomar la decisión de cruzar.
Cada día, los animales se dirigen al bebedero. Allí es donde se junta todo el mundo pero hay que competir por el espacio. Para Rafiki, Chiku y su cría es muy complicado lograr beber porque todos se empujan para conseguir sitio. También la manada de elefantes se ha acercado a beber y también a sociabilizar. Es la ocasión perfecta para que Nalla presuma de su nueva cría y para que Tembo conozca a machos de su edad con los que jugar a pelearse y desahogarse.
Cada vez hay más animales en el bebedero. Ellos ya han tenido bastante por hoy. Para algunos, las manadas visitantes son sinónimo de comida y alegría. Kali y sus cachorros pueden relajarse por primera vez desde que los exiliaron de la gran manada. Sefu les ha cogido cariño a los cachorros. Con su hermana a su lado, es fácil cazar.