Este es el último capítulo de la historia de Nalla, Tembo, Rafiki, Chiku... El fuego ha arrasado el Serengueti y aunque muchos han conseguido salvarse se han quedado sin su hogar.
Tishala se ha escapado con su potrillo pero su hogar ha sido pasto de las llamas. Los babuinos también son refugiados aunque al menos Chiku tiene a su bebé adoptado. Rafiki los ha salvado del fuego y aun así sigue siendo un marginado. Los perros salvajes africanos han sido los primeros en huir¿ pero justo cuando sus cachorros tienen que aprender a cazar, su coto de caza ha desaparecido.
Kali también ha huido pero uno de sus cachorros se ha perdido. Mientras ella anhela a su pequeño, todos anhelan aquello que los puede salvar: el agua y si los rayos encendieron las llamas, ahora señalan el renacimiento. Comienza a llover. Y con el agua la promesa de la vida.