Sokolovsky es detenido por el Servicio de Seguridad: su plan de venganza contra Fisher está en peligro. Incluso Gingerbread no puede influir en el curso de los acontecimientos. Nadie se da cuenta de que Valery también participa en una operación en la que todos, incluidos Katya e Ignatiev, pueden sufrir. La inesperada llamada de Rodionova desde la clínica aclara muchos puntos, pero amenaza la vida de Vika y su hijo.