Will Cooper se ha concentrado tanto en criar a su hija, Sophie, que ha perdido de vista quién es como hombre y se ha adentrado en el vórtice de la paternidad. Cuando los otros padres solteros, Angie, Douglas, Poppy y Miggy, de la escuela de su hija ven lo sumergido que está en la asociación de padres y profesores, la crianza de los hijos y las princesas, se unen para traerle de vuelta y que así descubra que ser un gran padre no significa sacrificar todo lo relacionado con tu propia identidad.