Un avión no identificado pero perteneciente a las fuerzas de la Tierra se aproxima al Saratoga sin responder a los avisos ni a las llamadas y logrando aterrizar en el portaaeronaves burlando los códigos de seguridad. Aunque en un principio el tripulante parece estar muerto finalmente resulta que está muy vivo y varios miembros de la seguridad pueden comprobarlo. El teniente coronel Raymond Thomas Butts (Steve Rankin) no está dispuesto a ofrecerle mucha información a McQueen con el que no congenia desde un principio dado que McQueen es un tanque. Su primer encuentro con los miembros del 58 tampoco es bueno.
Butts entrega una notificación a McQueen de que se quiere llevar a los chicos a una misión secreta clasificada y él debe poner al 58 a su disposición.